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miércoles, 14 de marzo de 2012

México: 80% del suelo, muy vulnerable al cambio climático

Señala estudio que está en riesgo la seguridad alimentaria en el país
80% del suelo, muy vulnerable al cambio climático: expertos
La producción de maíz se reducirá 4.2% en tierras de temporal
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Una familia desplazada por las inundaciones que azotaron en septiembre el poblado de Bello Patan, en Dadu, Pakistán y que obligaron a cerca de 250 mil personas a buscar ponerse a salvoFoto Reuters
Matilde Pérez U.
 
Periódico La Jornada
Lunes 10 de octubre de 2011, p. 37

Ochenta por ciento de los 30 millones de hectáreas de uso agrícola del país son altamente vulnerables al cambio climatológico, lo cual pone en riesgo la seguridad alimentaria y a la población más marginada, señala el estudio Impacto del cambio climático en las tierras y sus características, elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Asienta que la producción de maíz en tierras de temporal se reducirá 4.2 por ciento, lo que dañará la economía de al menos 3 millones de campesinos de subsistencia, por lo que recomendó evaluar los efectos que provocarán los cambios meteorológicos en la producción de alimentos.

De acuerdo con el análisis proyectado a 2025, sólo 3.8 millones de hectáreas del total de la superficie agrícola no son vulnerables, pero 8.7 millones son altamente vulnerables; la mayor superficie de estas últimas se localiza en Baja California, Baja California Sur, Sonora, Coahuila, Durango, San Luis Potosí, Jalisco, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Guanajuato, Hidalgo y estado de México.

Destacó que para la población más marginada la agricultura es el corazón de su supervivencia, y entidades como Sonora y Sinaloa, la actividad representa hasta 15 por ciento de los ingresos y 44 por ciento del empleo total, por lo que insistió en que se profundicen los estudios para ajustar las fechas de siembra, cambiar los cultivos, instalar sistemas de irrigación por goteo, invernaderos e impulsar la reconversión productiva y el uso de fertilizantes no nitrogenados.

Las mayores dificultades de adaptación las tendrán los campesinos pobres, debido a la falta de recursos para invertir en nuevas tecnologías y de acceso a la información para planear las siembras, así como menor posibilidad de adquirir un seguro agrícola. En cambio, para los grandes productores agropecuarios será más fácil adaptarse y reducir el riesgo asociado a los efectos del cambio climatológico o asumir los costos de transición.

La situación exige un uso más eficiente del agua en la agricultura, pues se estima que se desperdicia 54 por ciento del recurso, así como poner más atención al control de plagas y enfermedades, aunque por el momento son inciertas las pautas de éstas y poco confiables las estimaciones sobre su impacto económico.
Diversos estudios coinciden en que hacia finales de siglo la temperatura aumentará entre tres y cuatro grados, por lo que en el norte del país se esperan lluvias menos frecuentes y sequías más recurrentes e intensas.
La Confederación Nacional Campesina propuso crear un Fondo de Desastres Agropecuarios, Forestales, Pesqueros y Acuícolas para que el productor pueda afrontar los efectos del cambio climático.

martes, 17 de enero de 2012

México: Arrasa la sequía con 20 por ciento de la producción de maíz

Alimentación en riesgo
Las áreas afectadas van de Chihuahua hasta Querétaro: FIRA
Heladas, retraso de las lluvias e inundaciones dañan las siembras
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La falta de lluvias en una amplia zona del país, que abarca del norte al centro, ha provocado la pérdida de la quinta parte de la producción total del maìzFoto Notimex
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Los cultivos alternativos son una de las opciones que analizan autoridades del sectorFoto José Carlo González
Roberto González Amador
Enviado
Periódico La Jornada
Domingo 27 de noviembre de 2011, p. 2
 
Playa del Carmen, QR, 26 de noviembre. Una quinta parte de toda la producción de maíz se ha perdido por la sequía que afecta una vasta zona del país, la cual abarca de Chihuahua, en el norte, a Querétaro, en el centro. El daño ocurre en un momento que el precio de la tortilla, el principal alimento en la dieta de la mayoría de mexicanos, acusa ya un incremento promedio de 15 por ciento durante este 2011. “Este año ha sido completamente atípico desde el punto de vista meteorológico. No hay registro de que en el pasado hubiera ocurrido algo parecido”, detalló Rodrigo Sánchez Mújica, director del principal fideicomiso público de financiamiento a actividades agrícolas.

Al principio del año, las heladas afectaron los sembradíos de maíz en Sinaloa, el principal productor del grano en el ciclo otoño-invierno. “Fueron heladas que no se habían visto en 80 años”, comentó durante una entrevista con este diario el director general de Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura (FIRA), una instancia del Banco de México.

Luego de lo ocurrido en Sinaloa a principios de este año se atrasaron las lluvias como no ocurría en medio siglo; después vinieron las heladas tempranas, atípicas, en junio y julio en Veracruz y Puebla; continuaron sequías y heladas en el Altiplano.

La suma de heladas, sequías, inundaciones es un conjunto que no se había registrado en el país, mencionó.
“Este año ha sido completamente atípico. Desde el punto de vista climatológico ha sido el más extraño desde que ha habido registro”, agregó Sánchez Mújica, entrevistado al asistir aquí al sexto foro anual del Consejo Mexicano de Uniones de Crédito (ConUnión)

La consecuencia de la sequía que ahora afecta prácticamente la mitad del territorio nacional es mayor para la agricultura, porque ocurre en el ciclo agrícola en que se cosecha la mayor cantidad de maíz en México.
El grano es el cultivo más importante en el país. Forma parte primordial en la dieta de los mexicanos; está presente en la elaboración de más de cuatro mil productos (almidón, fructosa, aceites, cartón, chocolates, biocombustible, alimento animal); ocupa poco más de la mitad de la superficie sembrada en territorio nacional; representa casi una tercera parte del valor de la producción agrícola; existen poco más de 3 millones de agrticultores de esta semilla, y es el cuarto productor mundial después de Estados Unidos, China y Brasil, según un estudio realizado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

Sánchez Mújica describió que las pérdidas provocadas por la sequía se extienden en una región que va desde Chihuahua a Querétaro. “Es una franja muy grande, casi un millón de hectáreas. Lo que se perdió fue básicamente maíz, alrededor de 1.8 millones de toneladas, que viene siendo 20 por ciento de la producción”, detalló.

De momento no se ha hecho evidente la consecuencia de esta pérdida porque está precisamente en proceso la cosecha del ciclo primavera-verano. “Lo que va a pasar es que se van a incrementar las importaciones, una vez que concluya la cosecha, y en virtud de que los precios del grano están altos, aunque han bajado, se va a registrar una repercusión” en el precio de la cadena de productos relacionada con el maíz, advirtió.
El maíz, recordó, es el alimento más importante que hay en el país. Hay preocupación, abundó, por la incidencia que tendrá el alza de precio –México es importador neto de dicho grano– en la tortilla.

“No todo el precio final de la tortilla depende del valor del maíz, pero el grano es el insumo más importante y determina más de 50 por ciento del costo (de la tortilla); los otros componentes son energía, mano de obra y comercialización. Hasta ahorita, el impacto ha sido como 15 por ciento en el precio final de la tortilla este año”, dijo el director del FIRA.

Aunque no existe una cuantificación precisa, dado que la cosecha del actual ciclo agrícola está en proceso, una parte importante del maíz que se ha perdido ahora por la sequía corresponde a grano de autoconsumo, expuso. Por ello, esos campesinos que producen su alimento van a tener que salir al mercado a comprarlo.
En el caso del FIRA, comentó, el organismo está atendiendo a sus acreditados que sufrieron pérdidas ante el problema, con un programa de dos componentes: facilidades para restructurar o reprogramar préstamos vigentes; y, segundo, asignar créditos nuevos para aquellos que hayan perdido sus cultivos.

Sierra Tarahumara: emergencia de la emergencia

 
Víctor M. Quintana S.
La Jornada, 17 de enero 2012.
La fiebre cibernética fue desatada por informaciones terribles, una de ellas sin confirmar. Se saturaron las redes sociales el fin de semana con la alarmante nota de 50 suicidios –hasta el 10 de diciembre– entre mujeres y hombres rarámuris que habrían sido provocados por la depresión que genera la hambruna en las comunidades indígenas.

A la desesperación, no sin algo de descuido por confirmar lo de los suicidios, de quienes atestiguan el sufrir de los indígenas norteños, se opusieron desmentidos abiertos por parte del gobierno de Chihuahua, sobre todo.

Pero el debate necesario por lo más urgente no debe ocultar la información de lo emergente e importante. Hablando en metáforas, diríamos que se puede discutir si el enfermo tuvo o no muerte cerebral, pero lo que está fuera de discusión es que ha caído hace mucho tiempo en estado de coma. Porque si alguna virtud tuvieron las informaciones de muertes por desnutrición o suicidios en la Tarahumara, es que hicieron emerger ante la opinión pública la emergencia alimentaria y productiva que se cierne sobre la mayor parte del norte del país, y en especial sobre las comunidades serranas de Chihuahua.

Las etnias de la sierra Tarahumara: rarámuris, odamis, (tepehuanes), o’odams (pimas) y warijoos (guarijíos), fueron arrojadas por la conquista española, primero, y luego por la ambición de blancos y mestizos a las zonas más remontadas e inhóspitas de ese territorio: laderas, cumbres y barrancas pedregosas. Esto los condenó a practicar una agricultura de infrasubsistencia, que los mantiene en un estado de desnutrición crónica.

Esto resulta tremendamente paradójico por dos razones: la primera, porque los enormes recursos forestales y mineros de la sierra chihuahuense han sido y son explotados por no indígenas y por extranjeros sin beneficio alguno y muchos perjuicios para los pueblos indios.

La segunda, porque en las cumbres y llanos altos de la Tarahumara nacen los grandes ríos que riegan los fértiles valles del Yaqui, Mayo y Fuerte. Nacen aquí también las aguas del río Conchos, con las que México paga a Estados Unidos el caudal pactado en el Tratado Internacional de Límites y Aguas de 1944 para que los estadunidenses dejen llegar algo del río Colorado al también próspero valle de Mexicali. Riqueza y prosperidad río abajo: miseria donde el agua nace. Y los ricos agricultores sinaloenses, sonorenses, bajacalifornianos y chihuahuenses no pagan un solo centavo por servicios ambientales a los indígenas de la sierra de Chihuahua.

Así, en la Tarahumara el hambre no es noticia: es un hecho crónico, estructural. Según el Informe de Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas 2005, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, entre los 10 municipios de población indígena de menor índice de desarrollo humano (IDH) en México, los seis más bajos son de la sierra chihuahuense: Batopilas, Carichí, Morelos, Balleza, Urique y Uruachi. Chihuahua ocupa la posición número 28 en cuanto al IDH de la población indígena, pero el número ocho en cuanto a la población no indígena. Es el segundo peor en cuanto a la pérdida de posición relativa por la desigualdad étnica. Y la tendencia no es para mejorar: según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre las 10 localidades de más alto rezago social del país, tres están en los municipios de Batopilas, Guadalupe y Calvo y Chínipas, en la sierra Tarahumara. Todos los municipios de esta zona vieron empeorar su situación en cuanto a rezago social de 2008 al 2010.
Por otro lado, Chihuahua sigue presentando altos índices de mortalidad de niños menores de cinco años: 12.5 por cada mil nacidos vivos, y de ese porcentaje, 8.3 mueren por desnutrición.

Ante esta vergonzosa realidad, no ha habido una política de Estado para aliviarla, ya no digamos para resolverla. Ni siquiera el asistencialismo del programa Oportunidades ha tenido aquí la cobertura universal de Oaxaca y Chiapas. Todos los años los diferentes niveles de gobierno vuelven a repartir despensas y cobijas, pero no se invierte en desarrollo de capacidades comunitarias para producir sus propios alimentos. Los programas se disparan y cada nivel de gobierno procura sacar tajada electoral. Se trata de llenar de asistencialismo los huecos que deja la injusticia.

Así es: no hay justicia eficaz para las comunidades indígenas: cuando decenas de ellas han sido despojadas de sus tierras, no hay apoyos para que las recuperen. El programa especial de la Reforma Agraria para comprar tierras en las regiones consideradas focos rojos no ha soltado un cinco para la Tarahumara.

Tampoco se combate con eficacia el despojo de los bosques, y las compañías mineras canadienses siguen haciéndoles cuentas alegres a sus accionistas sin invertir un cinco para la infraestructura productiva de las comunidades, cuyo territorio contaminan.

Y la situación puede empeorar porque vino el cambio climático y nos alevantó. El calentamiento global se ha instalado de plano en la parte de la República al norte del Trópico de Cáncer, la que los historiadores han llamado Aridoamérica. Ayer lunes partió rumbo a México la marcha con tractores y caballos de diversas organizaciones campesinas de Chihuahua y del norte árido para exigir acciones contundentes, políticas de Estado ante la sequía y el hambre. Exigen, primero que nada, atención a la emergencia en la sierra Tarahumara, atacando las causas de ésta. Es el primer movimiento social que este país ve surgir por el cambio climático. Y surgirán más y más fuertes si los gobiernos siguen sin entender lo que está sucediendo.

La solidaridad espontánea, inmediata que el pueblo de México ha mostrado ayudará algo a paliar el hambre de la sierra Tarahumara. Pero ésta se resolverá sólo cuando a sus pueblos indios el Estado les haga plena justicia.

Mexico: Campesinos inician exodo a capital para exigir atencion ante la emergencia alimentaria, climatica y economica

ANTE LA EMERGENCIA ALIMENTARIA, Y LA SEQUIA, LOS CAMPESINOS INDIGNADOS DE CHIHUAHUA 

CONVOCAMOS
A LAS AUTORIDADES, ORGANIZACIONES Y AL PUEBLO

A SOLIDARIZARSE, APOYAR Y PARTICIPAR EN LA MOVILIZACION NACIONAL. QUE HABREMOS DE EMPRENDER EL PROXIMO VIERNES 16 DE CHIHUAHUA AL ZOCALO DE LA CD. DE MEXICO.

PASAREMOS POR LOS ESTADOS DE COHAUILA, DURANGO, ZACATECAS, SAN LUIS POTOSI, LEON, QUERETARO Y D.F., EN CADA UNO DE ELLOS SE UNIRAN  CAMPESINOS QUE TAMBIEN CARECEN DE APOYOS OPORTUNOS, EMPLEO, AGUA, ENERGIA PARA ENFRENTAR LA SEQUIA Y LA HAMBRUNA

 

ITINERARIO

·         LUNES 16            SALIDA DE LA CD. DE CHIHUAHUA DE LAS ORGANIZACIONES DEL NORTE 
                               ACOMPAÑADAS DE LIDERES NACIONALES, CONFORME SE AVANCE POR
                               EL ESTADO SE IRAN SUMANDO LOS DEMAS CONTINGENTES, SE PERNOCTA EN      
                               JIMENEZ

·         MARTES 17         SALIDA TEMPRANO A TORREON. ACTO EN TORREON Y DGO., PARADA EN
                               LERDO PERNOCTA EN LA LOMA
      
·         MIERCOLES 18  SALIDA A ZACATECAS, LLEGAR AL ACTO EN LA BUFA, AHÍ SE PERNOCTA

·         JUEVES 19          SALIDA Y LLEGADA A SAN LUIS POTOSI, AHI SE QUEDA LA MARCHA
 
·         VIERNES 20        SALIDA Y LLEGADA A DOLORES HIDALGO, ACTO CON LAS ORG. DE AHÍ

·         SABADO 21        SALIDA Y LLEGADA A QUERETARO

·         DOMINGO 22     SALIDA Y LLEGADA AL D.F. SE PERNOCTA EN EL MONUMENTO DE LA LUZ, LLEGAN LOS
                                     CAMIONES DEL NORTE A UNIRSE A LOS ACTOS DE LA SEMANA

 LUNES 23          ACTO PRINCIPAL EN EL ZOCALO DE LA CD. DE MEXICO

SE REQUIERE SOLIDARIDAD EN APOYOS DE ALIMENTACION Y COMBUSTIBLE, EN ESPECIE O ECONOMICO, DE TOD@S