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miércoles, 18 de julio de 2012

México: Amparo judicial contra la siembra de soya transgenica en Chiapas y la Peninsula de Yucatán

Comunicado de prensa sociedad civil de Chiapas
Alto a la siembra de transgénicos; la autorización para que Monsanto siembre soya constituye un desastre socio ambiental incalculable
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Dilo Tú
Difusión Cencos México D.F., 13 de julio de 2012
Boletín de prensa
OSC de DH / Personalidades



Antecedentes:


El 29 de febrero de 2012, la empresa Monsanto Comercial S.A. de C.V. solicitó a la SEMARNAT permiso para laliberación al ambiente de Soya Solución Faena -semilla genéticamente modificada y tolerante al herbicidaGLIFOSATO- para su cultivo comercial en253,500 hectáreasregiones de Yucatán, Planicie Huasteca(Tamaulipas, Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz) y en los municipios de Acacoyagua, Acapetahua, Cacahoatán,Escuintla, Frontera Hidalgo, Huehuetán, Huixtla, Mazatán, Metapa, Suchiapa, Suchiate, Tapachula, Tuxtla Chico,Tuxtla Gutiérrez, Tuzantán, Villa Comaltitlán y Villaflores de Chiapas..


De inmediato productores, comercializadores y exportadores de miel de la península de Yucatán presentaron unAmparo ante los Juzgados de Distrito en materia Administrativa por violar el derecho de los pueblos a la consultapública, lo que presupone contar con información oportuna y suficiente; y el derecho a la participación y al trabajo,con el objetivo de suspender los permisos de siembra de Soya transgénica para evitar la violación de los derechoshumanos de los apicultores 1.


El 24 de mayo de 2012, la Red sin Maíz no hay País, denunció ante la opinión pública nacional e internacional laemisión de un dictamen ambiental de SEMARNAT favorable a MONSANTO para la liberación al ambiente de laSoya Transgénica de referencia, que permitiría la siembra de esa semilla en los estados y superficiemencionados, a partir del ciclo agrícola primavera-verano 2012 con vigencia indefinida. Indicando que las zonasde afectación son contiguas a áreas naturales protegidas. Este dictamen es contrario al realizado por la Comisiónde Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en donde se señala que “…si bien la liberación de Soya GenéticamenteModificada… no se pretende realizar dentro de ninguna de las áreas naturales… es evidente que existe riesgo deafectación indirecta hacia ellas por contaminación de glifosato, así como por la... polinización. Por tal motivo sesugiere… considere la posibilidad de tal actividad sea analizada…desde la perspectiva de la evaluación deimpacto ambiental…[tal como lo establece el artículo 28 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la ProtecciónAmbiental]…” El Instituto Nacional de Ecología tampoco consideró conveniente la liberación de la semilla dereferencia debido a que no se ha generado información suficiente sobre los riesgos que su cultivo podría generar en el ambiente, la diversidad y la salud 2.


El 30 de mayo de 2012, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), a través de la doctora Elena Alvarez Buylla envió a la SAGARPA una petición firmada por 660 científicos para solicitar a su titular noautorizara la solicitud de la siembra de 253,500 hectáreas de Soya Transgénica (evento MON-04032-6) en los estados mencionados por contener “…genes de bacterias que le permiten ser resistente al herbicida glifosato…que implican … efectos nocivos [sobre] la biodiversidad, la economía campesina y la soberanía alimentaria… 3


El 6 de junio de 2012, el comunicado de prensa número 276/12 publicado en el sitio de internet del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, da a conocer la expedición del permiso No. 007/2012 solicitado por Monsanto para la siembra de soya transgénica en los Estados de Campeche, Yucatán, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas y Chiapas.El 14 de junio de 2012 organizaciones civiles e investigadores independientes pidieron al Relator de la ONU parael Derecho a la Alimentación, Oliver De Shutter, ampliara su recomendación de declarar la moratoria para los experimentos sobre el terreno y el cultivo de maíz transgénico con fines comerciales -dado su dañino efecto ecológico, agronómico, social y económico- a la siembra comercial de la soya transgénica por considerar que su cultivo viola el derecho a la alimentación de los pueblos Mayas y Zoques ubicados en los polígonos de siembrasolicitados por Monsanto.
El 26 de junio de 2012 organizaciones de la sociedad civil, apicultores y campesinos de Chiapas, presentaron unamparo por violaciones al marco constitucional y a tratados internacionales al “vulnerar los derechos humanos agozar de un medio ambiente sano, al trabajo y a la consulta pública para los pueblos indígenas”, así como por lainconstitucionalidad de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, por no regular demanera adecuada el principio precautorio ni una verdadera participación de las comunidades indígenas cuandopuedan ser afectadas 4. Ante la gravedad del contexto descrito, las organizaciones y personas abajo firmantes decidimos, como parte del pueblo mexicano, interponer un amparo contra el permiso otorgado a MONSANTO porque genera las múltiplesviolaciones a derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales; avalados por el Estado,que enumeramos a continuación:


Afectaciones al Medioambiente, la biodiversidad y el conocimiento indígena y campesino.


Chiapas y Oaxaca concentran la mayor mega diversidad de México. Biodiversidad que resulta de las disposiciones geológicas y biogeográficas, y su vínculo indisoluble con la diversidad cultural concentrada en esos estados. Por tanto, la autorización de la liberación del cultivo de soya en Chiapas es un riesgo importante para la biodiversidad. El polígono de siembra autorizado en Chiapas se localiza en las colindancias de áreas naturales protegidas comola Reserva de la Biosfera El Triunfo, la Encrucijada, la Reserva de la Biosfera La Sepultura, el Área de Protección de los Recursos Naturales La Frailescana, la Zona Sujeta a Conservación Pico El Loro Paxtal, la Reserva de la Biosfera Volcán Tacana, el Área Natural Típica La Concordia Zaragoza, el Parque Cañón del Sumidero. Corredores biológicos que sin duda, serán afectados por la acción del viento y el proceso de polinización. Sin que pase desapercibido que estas áreas se encuentran habitadas por pueblos tzotziles, tzeltales, Zapotecos, Mame y Chuj, quienes hacen manejos de los espacios naturales, por tanto sus conocimientos respecto del territorio también se verán afectados.


Otro elemento que también se pone en riesgo es la biodiversidad del maíz, ya que la siembra de 30,000 has de soya transgénica en Chiapas entre junio y julio de este año ha sustituido el cultivo de la milpa en espacios donde tradicionalmente se ha hecho. Cabe señalar que la siembra de Soya Solución Faena al no ser un cultivo nativo no solo erosiona la diversidad de este cereal, sino también lo hará con los frijoles nativos, y en consecuencia sobre el conocimiento campesino e indígena asociado. Esto refleja que están en juego los agroecosistemas tradicionales campesinos, que a su vez son reservorios de germoplasma de maíces, frijoles, calabazas, chiles, tomates. Es decir que se ha puesto en riesgo el patrimonio genético desarrollado por campesinas y campesinos que, conservado in situ, es la única manera de responder a situaciones adversas devenidas de la actual transformación estructural del clima. Por ello advertimos que está en inminente peligro el sustento cultural de Mesoamérica, base indisoluble de nuestra soberanía alimentaria. 



Dada la composición de suelos calcáreos en Chiapas, como en la región de la Península de Yucatán, la aplicación de glifosato asociado a la soya solución faena representa un riesgo de incalculable magnitud al filtrarse a los mantos freáticos y escurrir a la Costa Chiapaneca.  La Zona de la Costa-Soconusco es susceptible de desplazamientos constantes, de ahí que los ecosistemas costeros, manglares, sistemas riparios, flora,  fauna pesquera y microorganismos marinos; además de los sistemas productivos de pescadores, se encuentran en grave amenaza.


Afectación a la economía campesina y el fomento del monopolio y el latifundio


La siembra de Soya Solución Faena® en nuestro estado, implica un riesgo al generar una fuerte concentración de tierra por vía del uso productivo en razón de la actividad monopólica que la empresa Monsanto ha demostrado entodo el mundo, pues la superficie total sembrada con soya biotecnológica a nivel mundial durante 2011 alcanzo 75.4 millones de hectáreas, que equivalen al 47% de la superficie sembrada con biotecnología globalmente. Por lo tanto el proceso de siembra y ejecución de los contratos con los llamados “solicitantes” del grano, es resultado directo de la aplicación de normas inconstitucionales, así como del permiso en mención, ya que se propiciará la concentración y acaparamiento de tierras en los pocos empresarios que cuentan con recursos económicos suficientes, lo cual viola el derecho de propiedad contenido en el artículo 27 de la Constitución que, entre otras disposiciones, establece como obligación del Estado dictar las medidas necesarias para “…ordenar... destinos de tierras, aguas y bosques, a efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación,para preservar y restaurar el equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los latifundios; para disponer, en lostérminos de la ley reglamentaria, la organización y explotación colectiva de los ejidos y comunidades; ...para evitar la destrucción de los elementos naturales y los daños que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la sociedad.”


Un estudio reciente de la FAO menciona que en México la vía para concentrar tierras no ha sido por medio del mercado de tierras, sino mediante el control de los procesos productivos. Así vemos que las agroindustrias prefieren rentar la tierra o aplicar otros esquemas de control de la producción –proporcionan semillas e insumos, habilitan al productor y comprometen la cosecha– para generar economías de escala. En los últimos treinta años se está dando, por un lado, la concentración de tierras vía la agroindustria asociada a la polarización económica ya que las agro-empresas concentran grandes volúmenes de producción que procesan y comercializanespecialmente en el mercado internacional.
Por otro lado, vemos una gran cantidad de medianos y pequeños productores que surten de materias primas a estas empresas. Otro factor que pone en riesgo la integridad jurídica de los pueblos y comunidades indígenas y campesinas afectadas en Chiapas, consiste en imponerles acuerdos comerciales sobre derechos de propiedad intelectual (ADPIC), obligándolos a resolver las controversias que se originen en tribunales internacionales de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en donde los y las campesinas están en total desventaja. Antecedentes, como el caso del campesino canadiense Percy Shmeicer que fue demandado por Monsanto, nos dan una muestra del riesgo en el que están los ejidatarios. Según el Centro para la Seguridad de los Alimentos, una ONG con sede en Washington, D.C., "Monsanto ha investigado a cientos de agricultores por violación de la patente o del contrato. Ha demandado a 90 agricultores en 25 estados federales y ha ganado más de 15 millones de dólares con las sentencias.”5


En los contratos que Monsanto hace firmar a los agricultores, según aparece en su solicitud, se señala que: “Los agricultores cooperantes firman un contrato con la promovente por el cual adquieren una licencia para adquirir semillas de soya SF. En apego a dicho contrato se obligan a seguir las instrucciones de la promovente en cuantoal uso de la tecnología". De tal forma, se han dejado de observar las prerrogativas contenidas en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que reconocen las aspiraciones de los pueblos indígenas a asumir el control de sus propias instituciones, formas de vida y desarrollo económico, así como a mantener y fortalecer sus identidades, lenguas y religiones, dentro del marco de los Estados en donde viven; siendo la norma más taxativa respecto a sus derechos de identidad, cultura, posesión y propiedad sobre su territorio.


La autorización de la SAGARPA y SEMARNAT a la solicitud de Monsanto también es violatoria del artículo 28 de nuestra Constitución, al favorecer las prácticas monopólicas, ya que se generara el acaparamiento de la distribución y comercialización para la transformación industrial y alimenticia de la soya, poniéndose en riesgo nosolo la producción nacional de oleaginosas, sino que afecta directamente a la producción campesina familiar locala pequeña escala, controlando toda la cadena de valor de la producción de soya, como también lo muestra la propia solicitud de Monsanto. Esta situación implicará, además del despojo a las comunidades indígenas de susterritorios tradicionales, la pérdida irreparable de los medios materiales para su subsistencia; migración y desplazamiento forzado debido a las disputas internas y divisiones en las comunidades.


El permiso a Monsanto corre en detrimento del derecho al trabajo de los productores de miel, quienes han visto parada su producción por las restricciones de la Unión Europea referentes a la moratoria en relación a los organismos genéticamente modificados que ha hecho vigente a consecuencia de la contaminación de miel. De ahí que todos los actos de esta liberación y siembra comercial son inconstitucionales por contravenir, al menos, la obligación de prevenir las violaciones al derecho al trabajo, consagrado en los artículos segundo, apartado B, fracción VII, quinto y 27, fracción XX constitucionales, interpretados bajo los principios de interdependencia eindivisibilidad y a la luz de sus correlativos de fuente internacional. Así, la producción local, queda abolida por lanacional en expansión.
Contraviene de igual modo el derecho al trabajo de campesinas y campesinos que subsisten de una economía familiar basada en el autoconsumo y una producción a pequeña escala, pues la gran escala agroindustrial, comoes el caso de esta siembra de Monsanto, limita el trabajo de otros en razón de su propia expansión abaratandolos costos de su producción, usando medios productivos campesinos, con fines de renta máxima.
Violaciones a los Derechos de los pueblos indígenas


Los municipios que se verán afectados con el cultivo comercial de la Soya Solución Faena, como se ha mencionado, concentran a diversos núcleos de población indígena, organizados en ejidos y comunidades, a quienes no se les respetó el derecho de consulta previa, establecido en instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, para obtener su consentimiento libre e informado antes de aprobar ese proyecto que afectará directamente su salud, su alimentación, sus tierras, territorios y recursos naturales.


La decisión de la SAGARPA hace invisible el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, privándolos de sus propios medios de subsistencia, borrando el reconocimiento a sus saberes ancestrales, a su patrimonio cultural, a su identidad, convirtiéndolos en objeto de explotación de las trasnacionales. Las autoridades mexicanas, al proteger a las trasnacionales cometen una flagrante violación al mandato constitucional establecidoen el artículo 39 de la Constitución Federal, de gobernar en beneficio del pueblo mexicano.


Esta medida también refleja la discriminación de género contenida en los proyectos gubernamentales ya que nose consideraron los efectos que el cultivo de soya transgénica traería a las mujeres indígenas y campesinasquienes tradicionalmente conservan las semillas criollas, trabajan y cuidan la tierra. La autorización gubernamental de permitir la siembra de soya transgénica ha desconocido el importante papel que ellas desempeñan en lasupervivencia económica de su familia, de la comunidad y de la nación y pone en riesgo inminente su salud, la de sus hijas e hijos, la posesión de sus tierras, su seguridad alimentaria, y aun su integridad física al exponerlas a acciones violentas de despojo ocasionadas por el interés de concentrar y acaparar tierras para la siembra del cultivo referencia, violando las disposiciones contenidas en instrumentos específicos de protección a los derechos de las mujeres, como la Convención para eliminar todas las formas de discriminación hacia las mujeres (CEDAW) así como en el artículo 1 de la Constitución Mexicana.


Afectación del Derecho a la Salud


En la expedición del permiso otorgado a MONSANTO tampoco se evaluaron las consecuencias que seocasionaría a la salud de hombres, mujeres y niñas y niños. Según amplios estudios científicos, el glifosato puro omezclado [como en Roundup Ready®] puede causar irritación en los ojos, enfermedades respiratorias, malformaciones en bebés y abortos espontáneos; es carcinogénico, deteriora las células, e incluso puede alterar la estructura de ADN, por tanto no solo afecta a las personas expuestas sino que a todas las futurasgeneraciones.


Bajo este contexto, en 2009, el “Observatorio del Glifosato”, encontró que los niños expuestos al glifosato sufrieronde malformaciones, cáncer, insuficiencia renal, enfermedades respiratorias y hepáticas. Un dato significativo esque 1/3 de las muertes de niños y adolescentes en el grupo de edad de 0-19 años es atribuible a la contaminacióndel agua y saneamiento, y sustancias químicas. 6


Se ha comprobado que el glifosato daña a los embriones y la placenta de humanas y animales, provocando abortos y malformaciones. En el estudio “Daños a la salud de Soya Solución Faena (Soja transgénica RR) modificada para tolerar el uso delherbicida Roundup elaborado con base a glifosato”, se establece que afecta la producción de progesterona y propicia la muerte de células placentarias, como antecedente jurídico se menciona el caso de una mujer en Argentina (2001) que dio a luz a un niño con una malformación que le ocasionó la muerte. Este caso dio lugar a la documentación de más de 190 casos de cáncer y malformaciones atribuibles a la fumigación con glifosato. 7


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el glifosato está encuadrado en la máxima categoríade las sustancias tóxicas para el ser humano, “siendo capaz de romper la cadena de ADN de una célula humana,la que podría continuar con vida y degenerar en enfermedades terminales” 8 poniéndose en riesgo la vida del ser humano y de las generaciones futuras.


En razón de todo lo anterior, declaramos que:


Consideramos que la autorización para que Monsanto siembre soya solución faena en Chiapas y en el país, constituye un desastre socio ambiental de incalculables pérdidas para los mexicanos, ya que ninguna cifra económica reparará el daño que se ha producido sobre los ciclos naturales de la tierra, la costa, la naturaleza, y eltrabajo campesino. En la actual coyuntura político-electoral, de confirmarse el retorno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ala presidencia de la república mexicana, la situación se agrava, pues la organización campesina corporativa deeste partido, la Confederación Nacional Campesina (CNC), ha firmado desde abril del 2007 un convenio con laempresa Monsanto para la siembra no solo de soya, sino de otras variedades transgénicas, así como de siembrasde maíces criollos susceptibles de apropiación a favor de Monsanto.


Por lo tanto, renunciando a cualquier transacción económica que pueda derivarse de esta demanda;


Exigimos:


1. Que el estado mexicano cancele de inmediato la autorización para la liberación al ambiente de soyagenéticamente modificada (soya solución faena) en fase comercial, y todos los demás actos que seencuentren vinculados o sean consecuencia de esa acción.
2. Que se ordene a la Empresa Monsanto comercial S.A. de C.V. hacer pública toda la información sobrelos contratos firmados en los polígonos de siembra en Chiapas y en México
3. Que se ordene a Monsanto hacer pública toda la información disponible relativa a los impactosambientales ocasionados a los ecosistemas terrestres y marino-costeros, a su flora y a su fauna.
4. Que se ordene a Monsanto abstenerse de continuar con la siembra de transgénicos en el campoMexicano, en específico en Chiapas.


Las personas y organizaciones presentes convocamos a otras organizaciones campesinas, indígenas, ongs, científicos comprometidos con la sociedad, consumidores y personas en general para que se sumen a esta denuncia cuyo propósito es la CANCELACION DEFINITIVA DE LA SIEMBRA DE SOYA TRANSGENICA en Chiapas y en México, así mismo los invitamos a constituirnos en una red por la defensa de nuestra soberanía alimentaria, el derecho de nuestros pueblos, y la defensa de la vida misma.


1 http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=1&idTitulo=150983
2 http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/transgenicos/74-transgenicos/1252-ialerta-mexico-amenaza-de-transgenicos-y-monsanto.html
3 http://www.jornada.unam.mx/2012/06/12/opinion/020a2pol
4 http://www.greenpeace.org/mexico/es/Prensa1/2012/Junio/INTERPONEN-AMPARO-ORGANIZACIONES-Y-APICULTORES-CONTRA-AUTORIZACION-DE-SIEMBRAS-DE-SOYA-TRANSGENICA/
5 http://www.nodo50.org/worldwatch/ww/pdf/feudalismo.pdf
6 Francisco Vargas Marcos, Subdirector General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral del Ministerio de Sanidad yConsumo de España.
7 Una madre contra el glifosato. Disponible en: www.pagina12.comar/diario/sociedad/3-196270-2012-06-13-html
8 World Health Organization: Environmental Health Criteria, No 159.


Atentamente
Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, A.C.
Centro de Capacitación y Educación en Derechos Económicos, Sociales y Culturales “CCEDES”, A.C.
Desarrollo Comunitario Chiapaneco, A.C.
Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa
Grupo de Mujeres de San Cristóbal De Las Casas A.C. (COLEM)
Maderas del Pueblo del Sureste, A.C.
Ana Luz Valadez Ortega
Martha Guadalupe Figueroa Mier
Victor Hugo López Rodríguez
Keila Nallely Bazán Briano
Sofía Olhovich Filonova
Mauricio Arellano Nucamendi
Dora Julieta Hernández Gómez
Flor Marina Bermúdez Urbina
Guadalupe Hernández Hernández
María Mercedes Olivera Bustamante
Marta Julia Mendoza Galvez
Carlos Manzo
Francisco Cuitlahuac Aguilar Pinto
Isabel Lozano Maurer
Rosaluz Pérez Espinosa
Mercedes Osuna
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 7 de julio de 2012


Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos

miércoles, 23 de mayo de 2012

México: La biodiversidad de su cultivo básico, el maíz, está en riesgo.

Foto de Reuters tomada de Le Monde
El periódico Le Monde , en una edición reciente, da la alerta para México: La biodiversidad de su cultivo básico, el maíz, está en riesgo. Un estudio de carácter científico conducido por investigadores mexicanos, americanos y holandeses ha demostrado que ya se presenta una contaminación genética proveniente de organismos artificialmente modificados, los famosos OGM's, entre las variedades tradicionales cultivadas en el estado de Oaxaca.
Esto, a pesar de la moratoria que había impuesto el gobierno mexicano en la utilización de semillas transgénicas de las que se teme -con aparente razón- que terminen destruyendo las características de origen que dan a ciertas apreciadas variedades de maíz mexicano su sello distintivo y original.
El resultado de esta destrucción sería una pérdida grave de la biodiversidad del maíz mexicano que ha podido preservar hasta la fecha las características genéticas de un número importante de variedades de esta gramínea, originaria precisamente de mesoamérica y que fue introducida a europa por los conquistadores en el siglo XVI.
"La cuna del maíz, México, contaminada por las OGM" (organismos genéticamente modificados), dice el encabezado de la nota del rotativo más influyente de Francia. Y la alerta que esta información plantea no podría ser más grave.
 
Elena Alvárez, del Instituto de Ecología de la UNAM, en colaboración con un grupo internacional de científicos ha llegado a esta conclusión, cuyo riesgo ya había sido advertido con anterioridad por biólogos de la Universidad de California, que desde el 2001 habían publicado un artículo controvertido señalando una contaminación de los maíces criollos, tradicionales de la región de Oaxaca, por los genes del RR (Roundup Ready), semilla producida por la transnacional Monsanto. En ese entonces, la información fue desestimada y los científicos norteamericanos terminaron acosados por los medios, aparentemente alentados por la empresa dominante en el mercado de los OGMs.
 
En esta ocasión, con un estudio más detallado, que ha sido o será proximamente publicado por la revista científica Molecular Ecology, el grupo de investigadores encabezado por la bióloga mexicana, demuestra suficientemente que el riesgo y la amenaza se han visto cumplidos y que por las prácticas agrícolas tradicionales que se siguen en Oaxaca y en general en México, pueden acelerarse en el futuro inmediato.
El estudio basado en análisis moleculares ha sido calificado de gran calidad por expertos en la materia y llama la atención el comentario de los investigadores en el sentido de que encontraron serias dificultades para publicar sus conclusiones, debido a la reticencia de los medios especializados de manejar la información "para no ataer excesivamente la atención de los medios sobre un tema del medio ambiente sensible políticamente".
 
La pregunta que se hace el medio de especialistas es de cómo, con la moratoria impuesta por el gobierno federal a la importación de semillas OGMs, éstas han podido migrar hasta lo más profundo de las montañas oaxaqueñas, sin mencionar desde luego su presencia en el Estado de Sinaloa, principal productor de maíz de México, y aún en Milpa Alta en la periferia de la Ciudad capital.
 
La respuesta que se da a este enigma en primera aproximación, es que ciertos agricultores poco escrupulosos han introducido ilegalmente las semillas transgénicas a México y también se señala con el dedo acusador a la firma Pioneer provedora importante de semillas de maíz híbrido que las pudo haber distribuido a los pequeños productores a través de los programas de ayuda gubernamental a los campesinos, hipótesis que se refuerza por el hecho de que aparentemente el 30% de las semillas que maneja Pioneer está contaminado por OGMs, de las que Monsanto ha impedido su etiquetación.
 
El caso concreto planteado en el estudio, es que un 1% de las tierras cultivadas analizadas en la investigación se encuentra ya afectado, lo cual es un porcentaje que definitivamente justifica la alarma ya que ocurre a pesar del veto a la importacfión existente.
 
Los autores del estudio llaman a reforzar las medidas de bioseguridad para ayudar a preservar las variedades nativas del maíz, sobretodo en México país que es el centro del origen y en el que existe, hasta la fecha, posiblemente la más elevada diversidad genética de la gramínea en el mundo, diversidad que sería una tragedia ecológica que se perdiera.

sábado, 14 de abril de 2012

México, primer lugar en importación de maíz en el mundo, advierte la CNPAMM

Exhorta investigadora de la UNAM a utilizar los granos nativos y los híbridos no transgénicos
México, primer lugar en importación de maíz en el mundo, advierte la CNPAMM
La dependencia alimentaria con EU para este año es de 9.8 millones de toneladas, señala
Ariane Díaz
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de abril de 2012, p. 35
 
México ocupa ya el primer lugar como importador de maíz en el mundo y ha incrementado la dependencia alimentaria con Estados Unidos, al pasar de 396 mil toneladas importadas en 1992 a 9.8 millones de toneladas para el ciclo 2011-2012, advirtió la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM).

Por separado, Elena Álvarez Buylla, investigadora del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló en entrevista que el país podría no sólo ser autosuficiente sino incluso tener excedentes en la producción del grano haciendo uso de la diversidad de maíces nativos e híbridos no transgénicos que han sido generados en instituciones públicas como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap).

La especialista en genética molecular aseguró que la capacidad existe, pero las políticas neoliberales instauradas por el gobierno han abandonado al campo mexicano y los tratados de libre comercio han generado condiciones de competencia totalmente desleales, importando maíz de baja calidad (amarillo) en vez de fomentar la producción de maíz nativo mexicano, el cual es de altísima calidad.

En días pasados, durante la celebración del 93 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, dirigentes de la Central Campesina Independiente y la propia CNPAMM apuntaron que las importaciones de maíz aumentaron en 2 mil 500 por ciento desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte a la fecha.
En un comunicado difundido ayer, Carlos Salazar Arriaga, dirigente de la CNPAMM, aseveró que tan sólo en lo que va del ciclo se han importado 6.1 millones de toneladas de maíz.

Esta tendencia al alza demuestra que cada vez México se hace más dependiente de Estados Unidos, debilitándose considerablemente su soberanía alimentaria y con ello su capacidad de satisfacer las necesidades agroalimentarias de la población.

Estadísticas del Banco de México refieren que sólo en enero de este año por concepto de importación de maíz se pagaron 323.94 millones de dólares (La Jornada, 23/3/12).
En febrero pasado, la Confederación Nacional Campesina ya había alertado que para 2012 las importaciones de maíz y frijol se elevarían en más de la mitad con respecto al año anterior, debido a la caída en más de 40 por ciento de la producción, lo cual se explica en gran parte por la sequía (La Jornada, 13/2/12).

Para Álvarez Buylla, la respuesta a los efectos del cambio climático descansa en revitalizar la producción de maíces nativos tanto originales como híbridos nacionales que han demostrado ser altamente rendidores, no así los transgénicos, puesto que ya se ha probado ampliamente que no aumentan los rendimientos.

De su lado, el dirigente campesino llamó a los productores de maíz a organizarse para defender el precio del grano, limitar las importaciones y reactivar la producción nacional.

Maíz y neoliberalismo en Oaxaca

Álvaro González Ríos
La Jornada Ecológica, 2004

Pobreza rural, políticas de desarrollo y globalización en México
Durante las últimas dos décadas hemos sido testigos de un éxodo masivo de la población rural e indígena de México a los centros urbanos del país y, de manera especial, hacia los Estados Unidos. Como una de las consecuencias de esa migración, el año pasado las remesas de dinero del exterior llegaron al máximo histórico: más de 13 mil millones de dólares. Se han convertido en la principal fuente de llegada de divisas, sólo detrás de los ingresos petroleros.
Paradójicamente, el despoblamiento y la pobreza de las comunidades rurales e indígenas tienen lugar en un contexto donde, de acuerdo al discurso de los funcionarios, la política oficial ha llevado a cabo y financiado importantes programas para modernizar y optimizar las estructuras productivas del sector agrícola nacional a fin de hacerlos competitivos en los mercados mundiales, dominados por la globalización y la apertura comercial. También en el discurso oficial, los programas gubernamentales se encargan de mejorar las condiciones de vida de los campesinos, especialmente los más desprotegidos, es decir los pueblos indígenas. No obstante, la migración y la pobreza rural continúan en ascenso y todo apunta a que no va a cambiar esta situación en el corto plazo.
ƑCómo entender esta aparente contradicción? Es claro que si los campesinos indígenas abandonan sus centros de origen es porque algo no funciona bien. ƑSe debe a la incapacidad de las comunidades indígenas para adaptarse y apropiarse los procesos de modernización? ƑEs producto de una política pública errónea o deliberada? O bien, Ƒes una combinación de las anteriores y otras variables más? Desde luego, hablamos de un proceso social complejo que no se puede explicar con simpleza y responde a una diversidad de hechos y realidades a veces poco analizadas. En cambio, sí se conocen con claridad las causas estructurales que lo originan, y que no son otras que los efectos de una política pública cuyos verdaderos compromisos se encuadran dentro del contexto del neoliberalismo y, en específico, dentro de los propósitos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde hace justo una década.
Es así que el Estado mexicano ha venido creando las condiciones para que el sector agrícola cumpla los objetivos del TLC mediante una estrategia sustentada en cuatro propósitos centrales, todos acordes a las pautas conceptuales del neoliberalismo:
  1. Formar empresas rentables en áreas campesinas mediante la compactación de tierras.
  2. Privatizar los ejidos para que los campesinos puedan rentar, vender sus tierras o asociarse con los empresarios agropecuarios.
  3. Cambiar los cultivos campesinos por otros más rentables.
  4. Promover la descentralización gubernamental para realizar obras, servicios y subsidios, que dejan intacta la pobreza. (García Zamora, 2002)
Esta estrategia descansa en la progresiva disminución de la inversión pública en el sector rural para crear las condiciones sociales que permitan la entrada de capitales externos y, paralelamente, establecer un marco normativo para garantizar el libre acceso a los recursos naturales de las tierras ejidales y comunales. Además, se aseguraría la circulación de las mercancías y servicios de las grandes trasnacionales a través de obras de infraestructura que faciliten dicha tarea y cuya construcción estaría a cargo de grandes consorcios y alentada fiscalmente por el gobierno. Sin duda, la tarea, nada benéfica para los campesinos, de disminuir el gasto en materia agropecuaria se ha hecho bien, como lo ilustran las cifras mismas:
"En los últimos 20 años se ha dado una caída brutal del gasto público y del crédito privado al sector agropecuario. El gasto actual es apenas de 24 por ciento del de 1980ij Este proceso no ha sido la simple caída de la magnitud total de crédito y de gasto público, sino la caída diferencial por grupos sociales y de tipo de cultivo-producto, afectando mucho más a los pequeños productores (indígenas-campesinos, campesinos-forestales y pescadores artesanales), que a los productores orientados a la producción para la exportación". Para 1980, el gasto público en el sector alcanzó 35 mil millones de pesos, y la inversión total se ubicó en 39 mil millones... En 2000, los recursos públicos bajaron hasta 9 mil millones, y a esa contracción se sumó la del crédito total, que apenas fue de 19 mil millones de pesos. De tal forma, a partir de la instrumentación de los compromisos con la banca internacional, sobre todo con la carta de intención ante el FMI, el gobierno inició en 1985 un proceso de reducción de los precios de garantía al productor. El proceso se aceleró a partir de la apertura comercial, incluso antes de entrar en vigor el TLCAN." (Roberto Garduño y Ciro Pérez, 2002)

Oaxaca: maíz, comunidades indígenas y TLCEs evidente la relevancia y riesgos que conlleva para los productores oaxaqueños la política de liberalización del mercado maicero, junto a las disposiciones legales para poder patentar las semillas criollas y la apertura para la entrada de los transgénicos. Basta considerar la estructura y el peso del sector productor de maíz en la entidad para entender los alcances de dicha liberalización y demás medidas colaterales.
Oaxaca se encuentra entre los siete estados del país con el mayor número de unidades de producción de maíz:
  1. Se siembra en 567 de los 570 municipios de la entidad.
  2. El 76.3 por ciento de las unidades de producción tienen superficies menores a cinco hectáreas, en tierras por lo general de mala calidad y condiciones fisiográficas desfavorables.
  3. Produce alrededor de 3.9 por ciento del maíz a nivel nacional.
  4. Los productores oaxaqueños se ubican en los estratos más pobres de la población. Por otro lado, dependen en gran medida de la mano de obra familiar y en la producción de temporal con fines de autoconsumo en al menos 75 por ciento de las unidades de producción.
  5. Sólo 3.3 por ciento de las unidades de producción tienen acceso a riego.
  6. La mayor parte de los productores pertenece a alguno de los 15 grupos étnicos que viven en la entidad.
Considerando esas cifras, y el hecho de que la mayor parte de la producción maicera en la entidad se destina al autoabasto, los productores indígenas están en el rango de campesinos que, de acuerdo a las cláusulas del TLC referentes a la apertura del mercado del maíz, no tienen ninguna posibilidad de poder insertarse competitivamente en la producción y comercialización. Por eso mismo, y en ello coinciden diversos especialistas, su única opción la constituye, precisamente, la emigración.

La escasa competitividad de los productores maiceros de Oaxaca podrá ser vista por algunos analistas como una deficiencia atribuible sólo a ellos. No obstante, la realidad muestra que el declive paulatino en la productividad obedece a una combinación de factores que pasan fundamentalmente por una decisión política orientada a desestimular a nivel nacional la producción y rentabilidad del cultivo, a fin de ir abriendo las puertas para la importación masiva del grano, especialmente de los Estados Unidos. Ese país, precisamente, según el apartado agrícola del TLC, tiene todas las prerrogativas para la exportación de dicho grano, no obstante ser México el centro de origen de la planta, aspecto que ciertamente pareció irrelevante a los negociadores nacionales que intervinieron en la elaboración del tratado.

Lo más indignante de esa negociación es que las condiciones impuestas por los vecinos del Norte obedecen al argumento, para nada convincente y sí claramente discriminador, de que los productores maiceros norteamericanos y las agencias comercializadoras del grano deben contar con condiciones de "equidad" frente a los productores mexicanos en la competencia por los mercados y las tierras.

Así, frente a los sustanciales subsidios que otorga el gobierno estadounidense a sus productores de maíz, su homólogo mexicano ha venido desmantelando sus políticas proteccionistas, reduciendo la inversión y dejando que las "fuerzas del mercado" regulen la producción de maíz.

Como en los tiempos coloniales, bajo la normatividad impuesta por el TLC, la oferta mexicana será la de proporcionar mano de obra barata. Ahora, eso sí, de exportación, a cambio de importar, entre otros bienes, el mayor regalo que las culturas indígenas de México dieron al mundo: el maíz.

Ciertamente, podrán alegar los funcionarios y quienes piensan como ellos, la política neoliberal da resultados y una prueba fehaciente es que, frente a las crecientes importaciones de maíz que cada año hace Oaxaca, aumenta también la exportación de mano de obra: la Comisión Nacional de Población indica que casi 195 mil personas oaxaqueñas residían en el 2000 en Estados Unidos y casi 150 mil en algún otro estado mexicano. Esto representa 10 por ciento de la población total de la entidad, cifra conservadora frente a otros estudios no oficiales.

A esto deben añadirse los esfuerzos en materia de política agraria para sentar las bases de la paulatina privatización de los ejidos y comunidades para que, como establece el TLC, entren al mercado de tierras. Sin embargo, y a pesar de que en Oaxaca prevalece en muchas comunidades la propiedad privada de facto como resultado de la presencia de cultivos comerciales y el reconocimiento comunitario interno de áreas agrícolas de subsistencia ligadas a familias individuales, las comunidades se resisten a caer en la trampa de la certificación agraria que ofrece el Procede (Programa de Certificación de Derechos Ejidales).
Una prueba de lo anterior es que, si bien es cierto que en los mil 060 ejidos o comunidades agrarias consideradas como indígenas, el 88 por ciento de los 297 mil 311 beneficiarios manejan la tierra agrícola con el sistema de parcelas individuales, también es una realidad que las comunidades se resisten a formalizar esto a través del Procede: los campesinos indígenas oaxaqueños saben por experiencia histórica que su sobrevivencia se debe a que han logrado mantener la tierra, al ser entendida hacia el exterior como un bien común o comunal y son ciertamente desconfiados hacia cualquier iniciativa o intromisión en el manejo interno de sus territorios. Como fruto de lo anterior, de las casi seis millones de hectáreas pertenecientes a las comunidades indígenas, sólo han sido certificadas poco más de 50 mil.
El maíz transgénico llega a OaxacaAdicionalmente a las políticas derivadas del TLC relativas a la reducción de apoyo a los productores maiceros y la apertura para el aumento de las importaciones (que también se han aplicado rigurosamente en Oaxaca), los productores, y en general la población, enfrentan otro riesgo mayor proveniente de las medidas aprobadas por el Estado mexicano en relación a la propiedad intelectual de los recursos genéticos:
"El capítulo XVII del TLC sobre la propiedad intelectual conllevó importantes reformas adicionales al régimen de la propiedad intelectual en México en materia de derechos sobre variedades de plantas, así como de los derechos de quienes las cultivan. México se incorporó a la Unión Internacional para la Protección de Especies Vegetales (UPOV) y promulgó una nueva Ley Federal para la Protección de Especies Vegetales en 1996. Además, introdujo importantes reformas a su Ley de Patentes ya existente, permitiendo por primera vez la posibilidad de patentar formas de vida. Para las empresas que desarrollan actualmente variedades mejoradas e híbridos, y que comercializan sus semillas (en el nuevo entorno desregulado), este nuevo régimen de la propiedad intelectual es de importancia crucial. Este instrumento político es importante para la expansión de las operaciones de estas empresas, así como para la protección de nuevos cultivos híbridos y transgenético."
Pero en Oaxaca, aun antes de que el Estado mexicano abriera la puerta legal para la entrada de organismos genéticamente modificados (es bueno recordar que se había cerrado desde 1998), éstos son ya una realidad puesta a descubierto a raíz de investigaciones iniciales del sector académico y de otras complementarias efectuadas por dos agencias gubernamentales de México: la Comisión Nacional de Biodiversidad (Conabio) y el Instituto Nacional Ecológico (INE).

Los descubrimientos del sector académico dieron lugar a que se tomaran muestras de maíz indígena de veinte comunidades de Oaxaca y dos más en Puebla. Al estudiarlas se encontró que el 95 por ciento de estas comunidades (21 de 22 de ellas) mostraron una tasa de contaminación del uno al 35 por ciento de granos indígenas. Se trataba de rastros de contaminación transgénica. En total, el ocho por ciento de los mil 876 almácigos bajo estudio estaban contaminados por organismos genéticamente modificados En la Conferencia sobre Bioseguridad convocada en La Haya, Holanda, a finales de abril de 2002, el director de la Conabio, Jorge Soberón, calificó esta contaminación genética como el peor caso de contaminación de cultivos por organismos transgénicos reportado en todo el mundo.

La principal fuente directa de contaminación genética en Oaxaca vino de maíz importado de Estados Unidos a través de Diconsa, distribuidor estatal de cereales en México. Según Manuel Mérida, de la bodega de Diconsa en la ciudad de Oaxaca, 40 por ciento del maíz distribuido por Diconsa en el año 2001 era originario de Estados Unidos.

La Comisión Mexicana de Biodiversidad y el Instituto Nacional Ecológico (INE) encontraron una tasa de 37 por ciento de contaminación en el maíz en una bodega de Diconsa en Ixtlán (en la Sierra Juárez). Estos hallazgos apuntan a comprobar que el TLC no sólo busca eliminar la competencia del productor maicero mexicano y oaxaqueño mediante la venta indiscriminada de maíz (al menos 25 por ciento más barato que el que se produce en el país), sino que a través de sus importaciones contamina el material genético del maíz mexicano, propiciando con esto la desaparición paulatina del grano en su centro original.

Las implicaciones ambientales y culturales de la pérdida de la diversidad genética del maíz son diversas y relevantes, especialmente para los pequeños productores temporaleros de Oaxaca, que conforman el grueso del sector maicero de la entidad. Esto es así porque las condiciones ambientales y agronómicas de su producción se apegan de manera notable a la siguiente consideración:

La diversidad genética desempeña en las estrategias de los productores un papel seguro contra riesgos, incluidas sequías, heladas, vientos, plagas y mala calidad de suelo. Los productores mexicanos que utilizan las tecnologías tradicionales para el maíz en tierras de temporal se basan mucho en la diversidad genética como estrategia para la supervivencia. Los productores tradicionales siembran distintas variedades de maíz en diferentes épocas como garantía contra los cambios en los patrones de lluvia, clima, vientos, calidad de suelo y plagas. Ciertamente, la combinación adecuada de variedades de semillas y fechas de siembra fue considerada como el recurso tecnológico más poderoso con el que cuentan los productores tradicionales (García Barrios et al., 1991, 174-175).

Al margen de la importancia fundamental que tiene mantener la diversidad genética del maíz, el Estado mexicano se adhiere, sin reservas, a las disposiciones sobre propiedad intelectual mencionadas. Dichas disposiciones, que ponen en capilla a la diversidad genética del maíz oaxaqueño, abren igualmente la puerta a un riesgo ambiental y de salud pública ya presente en el agro de la entidad: el establecimiento y progresiva ampliación de los cultivos transgénicos, bajo una creciente resistencia, pero al parecer insuficiente para poder detener ese alud propiciado por las grandes trasnacionales como Procter & Gamble, Monsanto, etcétera.

Recientemente, y dentro del marco del ALCA, el gobierno mexicano ratificó su posición de permitir la introducción y producción de alimentos genéticamente modificados al firmar en octubre del año pasado el documento Requisitos para la documentación de organismos vivos modificados para alimento humano o animal o para procesamiento (Sagarpa, 2004).

A pesar de que el gobierno señala que el consumo de ese tipo de alimentos no representa peligro alguno, no existe aún evidencia científica que lo demuestre, si bien por el momento hay indicios de que su ingestión está ligada al desarrollo de alergias. No obstante, en la reunión de la Comisión de Cooperación Ambiental de Tratado de Libre Comercio, celebrada en la ciudad de Oaxaca en marzo pasado, el representante de México ante ese organismo enfatizó sobre la inocuidad de los alimentos transgénicos, en lo que parece ser la continuidad para ampliar y afianzar el marco legal al corto plazo que desregule totalmente las trabas para establecer libremente ese tipo de cultivos.
Por otra parte, el gobierno cuida muy bien no explicitar la amenaza central de esta política, que consiste en propiciar la pérdida definitiva del material genético silvestre al ser sustituido por las semillas transgénicas y, por consecuencia, generar que el campesino se vea obligado a adquirir las semillas modificadas genéticamente en sustitución de las criollas que al ser contaminadas pierden su capacidad de reproducción natural.

Patentar, es decir, privatizar las semillas, significa una enorme fuente de ingresos potenciales para las compañías distribuidoras de las mismas, al tiempo que constituye un gasto más para la ya de por sí menguada economía campesina. Dado que Oaxaca es uno de los sitios con mayor número de especies criollas de maíz, no es de extrañar que las compañías trasnacionales lo vean como una enorme fuente de recursos silvestres "patentables" y, así, consumar el despojo del patrimonio histórico indígena.
Esto significará perder el patrimonio sobre uno de los legados culturales y alimenticios de mayor trascendencia que México ha dado al mundo. Equivale a regalar uno de los pilares de nuestra identidad y una forma de acrecentar los niveles de pobreza rural.
Estamos frente a una trampa similar a la que representaron en su momento la introducción masiva a indiscriminada de los agroquímicos y las semillas mejoradas en el agro mexicano, que fundamentalmente sirvieron para facilitar grandes ganancias a ciertos sectores de la producción que contaron, y cuentan aún, con sistemas de riego, maquinaria, insumos y crédito. Pero, a su vez, esos agroquímicos y la siembra de tales semillas originaron la contaminación de los suelos y aguas, crearon problemas en la salud pública de los menos protegidos por las políticas públicas y ampliaron la brecha que separa al México rural rico gracias al apoyo gubernamental, del inmensamente mayoritario: el de los pobres.

Nada bueno pinta entonces el panorama para los campesinos, en especial los indígenas, al minar la diversidad genética de Oaxaca y de otras partes de México.

Luz verde a maíz transgénico en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Veracruz, Península de Yucatán...

 
Diez años despuès de identificarse contaminaciòn transgénica de maiz criollo en Oaxaca, en un estudio de Sagarpa y Semarnat (no precisamente Conabio, como dice la nota) se declara la factibilidad de dispersar maiz transgènico en Chimalapas y la regiòn Chontal-Sierra Sur de Oaxaca.
 
El documento oficial tambièn incluye otras regiones de pràcticamente todo México. En Chiapas se liberarìa maíz transgénico en la Frailesca (la región maicera más importante del Sureste), parte de Selva Lacandona; Sur de Veracruz (Chontalpa y Uxpanapa), Sierra Sur de Guerrero, Sierra Sur de Michoacàn, zona poniente de Campeche, Costa de Yucatan y Quintana Roo y muchas regiones màs.
 
Se teme que en su último acto de gobierno Felipe Calderon declare por decreto la liberación comercial de maíz transgénico en estas áreas.

Ver enlace con el documento oficial.
(El mapa de Mèxico està en la pàgina 5, las zonas en blanco es donde se liberarìa el maìz transgènico)

Ver reportaje sobre declaracion de organizaciones de Oaxaca

viernes, 23 de marzo de 2012

Riesgos ambientales de la utilización de semillas transgénicas

Existen muchos riesgos ambientales, ampliamente aceptados, asociados al rápido despliegue y diseminación de la comercialización de semillas producidas por ingeniería genética:

  1. La diseminación de transgenes desde plantas transgénicas vía hibridación de malezas botánicamente emparentadas, provoca la aparición de malezas resistentes a herbicidas;
  2. La reducción de la adaptabilidad de organismos no objetivo (especialmente variedades locales) a través de adquisición de características transgénicas por medio de hibridación;
  3. La rápida evolución de la resistencia de insectos plaga –tales como la plaga del maíz taladrador del tallo- al Bt (Bacillus thuringiensis);
  4. La acumulación de la toxina del Bt, que permanece con actividad insecticida en el suelo después de ser arado y se adhiere fuertemente a la arcilla y los ácidos húmicos, con efectos desconocidos acerca cómo esta acumulación afectará la biología del suelo;
  5. Interrupción del control natural de insectos plaga a través de los efectos inter-tróficos de la toxina Bt en los enemigos naturales.
  6. Los cultivos resistentes a herbicidas pueden indirectamente matar la biota del suelo a través de los efectos del herbicida glifosato que aparentemente actúa como un antibiótico en el suelo inhibiendo micorrizas, antagonistas y bacterias fijadoras de Nitrógeno. Científicos han demostrado que el desarrollo radicular, nodulación y fijación de N es limitado en algunas variedades de soya transgénica que exhiben menores rendimientos, y estos efectos parecen ser más severos en suelos infértiles y bajo condiciones de sequía.
  7. Los efectos no-anticipados sobre otros insectos herbívoros (por ejemplo, mariposa monarca) a través de la deposición de polen transgénico sobre la vegetación silvestre.
  8. La transferencia horizontal y la recombinación de genes creando nuevos patogénos;
  9. La contaminación de variedades no transgénicas con el riesgo adicional que ésta contaminación contribuya al deterioro de variedades locales críticas para la seguridad alimentaria.
  10. Cuando las variedades transgénicas se introducen en los sistemas complejos y biodiversos manejados por campesinos, los riesgos son mayores que en los sistemas de monocultivo de larga escala manejados por agricultores ricos.



Holt-Gimenez, E., Altieri, M. y Rosset, P. (2006) Posición Política de Food First No. 12: Diez razones por qué una nueva Revolución Verde promovida por la Alianza de Rockefeller y la Fundación de Bill y Melinda Gates NO resolverá los problemas de Pobreza y Hambre en África Sub-Saharariana http://lahaine.org/b2-img/foodfirst.pdf




miércoles, 14 de marzo de 2012

Transgénicos en Chiapas

21 de enero de 2012     Número 52
Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada
Transgénicos en Chiapas*
Emanuel Gómez
A partir de enero del 2012, el sistema de tiendas de abasto rural Diconsa pretende distribuir 45 mil toneladas de maíz importado de Sudáfrica en todo el territorio de Chiapas, con especial atención en los 28 municipios con el menor índice de desarrollo humano (periódico Cuarto Poder, 8/12/2011, portada), lo que es una evidencia de la crisis alimentaria en México, si recordamos que Chiapas es el primer productor de maíz del sureste y el tercero del país.

El problema de pobreza alimentaria, lejos de resolverse con esta medida, se profundizará a mediano y largo plazo, pues Sudáfrica es el noveno productor de organismos genéticamente modificados (transgénicos) del mundo, según la propia industria del ramo (agrobiomexico.org). La posibilidad de que el maíz importado sea transgénico es muy alta, y la amenaza a la salud, el ambiente y la economía regional es real. Veamos.

La introducción de maíz sospechoso de ser transgénico, por su origen en Sudáfrica, pone en riesgo de contaminación genética de 15 a 20 razas de maíz nativo presentes en Chiapas de un total de 59 razas que hay en el país, algunas de ellas con cientos, incluso miles de años de adaptación al medio ambiente, por lo que son un patrimonio biológico y cultural invaluable, que ha permitido la continuidad histórica de los pueblos de origen maya y zoque-olmeca y que son parte de las estrategias campesinas de adaptación a los cambios climáticos y económicos.

No sólo los productores de maíz están en riesgo; los apicultores reportan ya la contaminación de embarques de miel certificada orgánica por presencia de polen de maíz transgénico recolectada por las abejas. El hecho de que gran parte del maíz de Chiapas se distribuya en la Península de Yucatán y la falta de un régimen especial de protección al maíz ante la amenaza de los transgénicos ponen en riesgo real el sistema de producción de miel.

Otros sistemas productivos también están amenazados por erosión genética derivada de transgénicos en Chiapas: los productores de café orgánico rechazan la distribución de la variedad robusta que promueve AMSA, filial de Nestlé, empresa que tiene en proceso con la Secretaría de Agricultura la patente de una semilla transgénica para producir café soluble. Además en 2011 se autorizaron 12 mil hectáreas de soya transgénica para los municipios Acacoyagua, Acapetahua, Cacahoatán, Escuintla, Frontera Hidalgo, Huehuetán, Huixtla, Mazatán, Metapa, Suchiapa, Suchiate, Tapachula, Tuxtla Chico, Tuxtla Gutiérrez, Tuzantán, Villa Comaltitlán y Villaflores. (www.cibiogem. gob.mx/OGMs/Paginas/Permisos.aspx).
Sudáfrica no sólo es país productor de semillas transgénicas de maíz, trigo, algodón, soya y sorgo, sino que incluso es un paraíso fiscal para las empresas del ramo, por permitirse la importación de transgénicos de otros países para su posterior distribución en África, y ahora en México, tal como lo denunciaron Amigos de la Tierra Uruguay y el Centro Africano para la Bioseguridad de Sudáfrica en 2003, por la importación de maíz transgénico procedente de Uruguay: la carga de maíz transgénico incluía cuatro variedades –MON810, T25, Bt11 y Bt176– de las cuales sólo MON810 había sido aprobada para su uso comercial en Uruguay, aunque su aprobación data de junio de 2003.

Para frenar la introducción de maíz sospechoso de ser transgénico por provenir de Sudáfrica, los productores de Chiapas habrán de rechazar este maíz importado por Diconsa, o si la crisis de producción es muy alta aceptarlo pero no destinarlo para el consumo humano, pues está probado que los transgénicos generan resistencia a ciertos antibióticos. La ley federal de Bioseguridad no incluye obligaciones de vigilancia fitogenética de las importaciones de granos básicos, por lo que cada año entran miles de toneladas de cultivos procedentes de los países que más transgénicos siembran en el mundo: maíz, trigo y arroz de Estados Unidos, soya de Argentina y ahora maíz de Sudáfrica.

Los gobiernos federal y estatal tienen responsabilidad en la pérdida de la soberanía alimentaria, de las capacidades productivas del sector rural, de la erosión genética de las semillas nativas, patrimonio biocultural de los pueblos indígenas y campesinos, regalo de México, para el mundo. Responsables por omisión, por no escuchar la demanda de los productores por declarar todo México como centro de origen del maíz y otros cultivos, y en vez de promover el reconocimiento a los campesinos como custodios de la diversidad agro-biológica, se acepta sin problemas la importación de maíz de Sudáfrica y su distribución en Chiapas.

Chiapas no necesita este maíz sospechoso de ser transgénico; lo que se necesita es reconocer el trabajo campesino de hombres, mujeres y niños que, sin perseguir un ingreso económico, cada año seleccionan el maíz por color, tamaño, dureza y raza.U n reconocimiento al trabajo de las mujeres y hombres de maíz, que se vea remunerado en sus ingresos económicos, en el medio ambiente de sus territorios, en sus tierras de cultivo.

* Documento consensuado con la Red Maíz Criollo Chiapas, organización integrante de la Campaña Sin Maíz No Hay País

viernes, 18 de noviembre de 2011

Chiapas: Convocan a movilizarse contra agroquímicos y maíz transgénico

COMUNICADO DE PRENSA

San Cristóbal de Las Casas, a 12 de noviembre de 2011


El maíz es el cultivo más extendido del planeta, tiene su origen en la agricultura que nos enseñaron nuestros padres y nuestros abuelos, herederos de las culturas mesoamericanas y, sin embargo, próximos al año 2012 en que el calendario maya marca un final y un re-inicio de la vida, vemos que nuestros pueblos campesinos están cada vez más pobres, nuestros bosques tienen cada vez menos árboles y los animales de la montaña están amenazados con extinguirse, incluso las abejas y otros insectos que se alimentan de la milpa huyen de las zonas de cultivo para refugiarse en zonas libres de agroquímicos.

No necesitamos agroquímicos, herbicidas, plaguicidas ni fertilizantes químicos. Durante miles de años la agricultura tradicional ha sido sostenida combinando plantas y adaptándolas al clima, aprovechando la energía del sol, nuestro padre, y del agua, nuestra vida, en la tierra, nuestra madre.

Así fue como nuestros abuelos y abuelas cruzaron plantas silvestres y nació el maíz, hace más de 7,000 años, y durante todo este tiempo cada año lo hemos sembrado en climas fríos y calientes, en valles y montañas. El maíz es producido por el campesino, y sirve de alimento para la reproducción social. La agricultura del maíz nos alimenta y nos organiza, por eso decimos que somos hombres y mujeres de maíz.

Más de 60 razas de maíz se cruzan en México cada año, aumentando su diversidad. Las mujeres y hombres de cada familia se reunen después de la cosecha para seleccionar las mejores semillas por raza, por color, por tamaño, por su dureza. El maíz sirve para alimentarnos todo el año, para alimentar las gallinas y todavía se guarda para volverse a sembrar el siguiente ciclo.

Hay una crisis del maíz, la tierra ya no es suficiente para producir todo lo que comemos, algunas mujeres lo combinan con harina de maíz para que le rinda a su familia todo el año. Nosotros como productores tradicionales de maíz y frijol, hemos aprendido a mejorar las variedades, experimentamos y nos capacitamos para aumentar los rendimientos. Sin embargo, hemos escuchado infinidad de veces cuando jefes de gobierno y algunos académicos recomiendan dejar de sembrar maíz, supuestamente porque ya no es rentable.

Las empresas de agroquímicos promueven falsas soluciones a la crisis alimentaria, y ahora han inventado semillas modificadas genéticamente, conocidas como transgénicos, que anuncian con propaganda engañosa, que se introduce en México por las importaciones de maíz de Estados Unidos, y que las tiendas Diconsa distribuyen sin advertir a los productores los riesgos a la salud y el medio ambiente por sembrar maíz transgénico.

Hoy nos manifestamos contra esas voces que hacen llamadas falsas a dejar de sembrar maíz, rechazamos los programas que promueven la agricultura con agroquímicos, fertilizantes y semillas mejoradas, híbridas o transgénicas.

Rechazamos los experimentos de maíz transgénico en el norte de México, la falta de un régimen especial de protección al maíz nativo, las lagunas jurídicas en las leyes de semillas y organismos genéticamente modificados.

Denunciamos el Programa Estratégico de Maíz Mexicano que promueve en Puebla la empresa Monsanto, una de las responsables por contaminación de agroquímicos, herbicidas y semillas transgénicas en el mundo que se pasean en México con total impunidad. Hacemos un llamado a la Confederación Nacional Campesina (CNC) a que niegue su apoyo a este programa, y a la Universidad Antonio Narro a que evite la bioprospección o biopiratería de maíz nativo.

Si Monsanto logra patentar el maíz nativo estaremos en riesgo de perder el control campesino de las variedades de maíz con las que se hacen las tortillas, el pozole, las tlayudas, las palomitas de maíz, el atole y muchos alimentos más.

Manifestamos nuestro apoyo al Grupo Vicente Guerrero de Tlaxcala que ha logrado el reconocimiento a los productores de maíz nativo y su patrimonio biológico y cultural, en una ley del Congreso estatal, y que ahora ha iniciado una demanda contra Monsanto por bioprospección del maíz nativo en Puebla.

Hacemos un llamado a los gobiernos federal, estatal y municipales, los ejidos y comunidades, a las organizaciones de productores y de derechos humanos, a que vigilen las semillas nativas libres de transgénicos, promuevan la agricultura familiar y eviten la contaminación de tierras, bosques y aguas por agroquímicos.

En particular llamamos a la Sagarpa y a Semarnat a que cancelen definitivamente toda experimentación de maíz transgénico en México, a que reconozcan todo el territorio como centro de origen del maíz nativo. Llamamos al Conacyt a que cancele los proyectos de investigación que incluyan biopiratería, bioprospección y patentes de semillas nativas de maíz, frijol y otras plantas que son el patrimonio biológico y cultural de los mexicanos.

Llamamos al gobierno de Chiapas a que emita un decreto o ley de reconocimiento a la agricultura familiar, al trabajo campesino de selección y fitomejoramiento de las semillas nativas, a la producción de abonos orgánicos para fines de autoconsumo y que deje de promover la introducción de agroquímicos, fertilizantes químicos, herbicidas y semillas híbridas, mejoradas o transgénicas.

Llamamos a las organizaciones sociales a solidarizarse con la manifestación pública que saldrá de las comunidades y municipios de Los Altos de Chiapas hacia San Cristóbal de Las Casas el próximo 24 de noviembre, en contra de los programas de gobierno que promueven y toleran la distribución de estos venenos y a favor de la agricultura familiar, libre de agroquímicos y semillas transgénicas.



Red Maíz Criollo Chiapas


martes, 30 de agosto de 2011

Bolivia: Evo Morales promulga ley de revolucion agropecuaria que podría facilitar siembra de transgénicos

Morales promulgó Ley de Revolución Productiva Agropecuaria y transgenica.

NAN

El presidente Evo Morales promulgó ayer la Ley de Revolución Productiva, Comunitaria y Agropecuaria en homenaje a un nuevo aniversario de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), para dotarse de una política de Estado para la seguridad alimentaria con soberanía.
En un acto especial efectuado en el Coliseo Cerrado de La Paz y ante una concentración de delegaciones campesinas del interior del país, Morales dijo que la ley significa un instrumento de liberación social, cultural y financiera de los sectores humillados, discriminados y vilipendiados congregados en la Confederación a la que calificó como la madre de todas las organizaciones por el surgimiento en 1979.
Lamentó que algunas ONGs traten de distorsionar y rechazar algunas propuestas del gobierno y lo peor es que como dicen las organizaciones, “hay infiltrados y oportunistas que cuando tenían cargos me decían hermano presidente” y luego envían mensajes al celular ofreciendo apoyo al proceso de cambio. “Nos causa risa” indicó.
Criticó duramente a sus excolaboradores (ahora opositores críticos) que cuando tuvieron cargos eran “llunkus” del presidente, pero cuanto fueron despedidos asumieron una actitud crítica al gobierno.
“Nos conocemos”, acotó al reflexionar a la Confederación evitar la división en función “chismes” para hacer del presente milenio, en el milenio de las organizaciones sociales. “Si a mí me va mal, a ustedes también les va mal”, advirtió
Morales dijo que la Ley Productiva es parte de la aplicación de la nueva Constitución Política del Estado y pidió celeridad en la elaboración de los reglamentos para implementar el Seguro y el Crédito Agrícola, además de la elaboración de la Ley Forestal para evitar la explotación maderera en el oriente boliviano.

SE INICIA TAREA DE
TRANSFORMACIÓN
Por su lado, el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, dijo que la ley define la política más importante del Estado para enfrentar la crisis alimentaria generada por el cambio climático que disminuye el rendimiento de las tierras y el crecimiento demográfico en China, India y Brasil, además del juego especulativo de la Bolsa de Valores que negocian con los alimentos.
Por eso encaramos – dijo - la tarea de una profunda transformación de la actividad agropecuaria del país para complementar la reestructuración de la tenencia de la tierra, eliminación de las relaciones labores explotadas y servidumbrales en el chaco y amazonía del país, y ahora toca la época de la producción.

SE PROHÍBEN TRANSGÉNICOS
En cuanto al uso de transgénicos, dijo que la ley garantiza el patrimonio genético del país, que es la riqueza natural de la biodiversidad que Bolivia tiene siendo el octavo país en el mundo, y cuyo aprovechamiento beneficia la demanda alimentaria de la población, en base a una variedad de la producción.
Puntualizó que la ley prohíbe la introducción de transgénicos en paquete que ponga en riesgo la salud de la población y de los sistemas de vida, además que el Instituto de Investigaciones Agropecuarios vigilará el uso del recurso genético, pero impulsará el mejoramiento de las semillas.
Aclaró que si algún producto tiene contenido genético, la ley obliga a etiquetar para dar una opción a los consumidores que buscan productos genéticamente modificados.
Además qué el Comité Biogenético fiscalizará el uso de las semillas para resguardar el uso transgénicos.

LLAMAN A QUISPE INFILTRADO
Por su lado, el ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia, afín al gobierno, Roberto Coraite, llamó infiltrado al dirigente del CONAMAQ, Rafael Quispe, por haber logrado un espacio indígena y desde ese lugar mentir sobre los alcances de la Ley de Revolución Productiva, confundiendo a la población.

Conamaq rechaza la Ley de RevoluciÓn Productiva
El mallku de la Comisión de Industrias Extractivas del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), Rafael Quispe, dijo que su organización rechaza la Ley de Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria porque en la norma se estaría aprobando el uso de las semillas genéticamente modificadas.
Dijo que el gobierno está manejando un doble discurso, puesto que el año pasado en la Cumbre de los pueblos para el cambio climático que se realizó en Tiquipaya – Cochabamba, el presidente Evo Morales criticó el consumo de pollo por tener muchas hormonas femeninas.
“Con mucha preocupación hemos escuchado que el artículo 15 y 19 dan paso nomás a la introducción de semillas transgénicas y esos elementos dañan al Estado plurinacional (…) si se promulga esa Ley así como está, violará a la Constitución Política del Estado”, señaló Quispe

domingo, 29 de mayo de 2011

Chiapas: Gobierno hace convenio con Monsanto

*20 de Mayo de 2011*

*/Boletín: 5085/*

El gobernador Juan Sabines Guerrero se reunió con representantes de la empresa-ONG Fundar, contraparte de Monsanto en Chiapas, quienes expusieron al mandatario el proyecto integral con el que prevén concretar una millonaria inversión para cultivar 20 mil nuevas hectáreas de maíz en el estado de Chiapas.

jueves, 28 de abril de 2011

La naturaleza contraataca: amaranto inca devora transgénicos de Monsanto

PijamaSurf

En lo que parece ser una muestra más de la sabiduría de la naturaleza abriendo camino, la especie de amaranto inca conocida como kiwicha se ha convertido en una pesadilla para Monsanto. Curiosamente esta compañía conocida por sus diabólicas (“Mondiablo”) prácticas se refiere a esta hierba sagrada para los incas y los aztecas como una  mala hierba o una hierba maldita.

El fenómeno de la expansión del amaranto en cultivos de más de viente estados a lo largo de Estados Unidos no es nuevo, pero merece ser rescatado, acaso celebrando la pericia y quizás hasta la inteligencia de esta planta guerrera que se ha opuesto al gigante de las semillas transgénicas.

Desde el 2004 un agricultor en Atlanta se dio cuenta que brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup basado en el glifosato y  devorando campos de soya transgénica. El sitio web de Monsanto recomienda a los agricultores mezclar el glifosato con  herbícidas como el 2,4-D  que fue prohibido en Escandinavia por estar haberse correlacionado con el cáncer.

Es curioso que el New York Times que hace  más de 20 años escribía que el amaranto podía ser el futuro del alimento en el mundo, ahora llama a esta planta una “superweed” o “pigweed” un término despectivo que refleja  una concepción del amaranto como una plaga.

Según un grupo de científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas “indeseables” como el amaranto.

Este hecho contradice las afirmaciones de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG): que señalan que una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “imposible”.

El amaranto por cierto posee más proteínas que la soya y además contiene vitaminas A y C. Mientras tanto en Estados Unidos se preocupan de cómo eliminar esta resistente planta que supera a la tecnología de Monsanto: se reproduce en casi cualquier clima, no le afectan enfermedades ni insectos por lo cual no necesita químicos. ¿Acaso no sería mejor que escucharan este mensaje de la naturaleza e intentaran procesar alimentos de amaranto?

Casos como la satanización del amaranto nos hacen pensar que la industria de los alimentos busca simplemente mantener a la población en el peor estado físico posible para que pueda ser devorada por oscuras corporaciones e intereses políticos.

jueves, 27 de enero de 2011

Niegan permisos a Monsanto para sembrar transgénicos en México

Niegan permisos a Monsanto para sembrar transgénicos en México

En la COP 16, se aceptaron diversos Mecanismos de "Desarrollo Limpio" para reducir el calentamiento del planeta, entre ellos, la siembra de Organismos Genéticamente Modificados o Transgénicos, denunciado por organizaciones civiles de todo el mundo como falsas soluciones.

Ciudad de México, 27 de enero de 2011. Red de Comunicadores Boca de Polen. El gobierno mexicano negó a la empresa trasnacional Monsanto el permiso para continuar con las siembras piloto de maíz transgénico. Antes las ha autorizado en el norte del país sin que esté garantizado que las variedades transgénicas no dañarán al maíz nativo.

Se trata de una estrategia para evadir las leyes locales y avanzar en la siembra de maíz patentado en México. Aleira Lara, integrante de la Campaña Sin Maíz No Hay País y de Greenpeace México, nos habla sobre el tema.

Escuchar a Aleira Lara